Text

Teatro del Progreso (Theater of Progress), 2018. Illuminated sign.

Eugenio Espino Barros, “(Theatre of Progress) Zaragoza Street”, 1930, Monterrey, N. L., Mexico. No. of photo 351. D. R. © Fototeca Nuevo Léon – CONARTE, Eugenio Espino Barros Archive.

Teatro del Progreso (Theater of Progress), 2018. Installation view. Sea container and fluorescents lamps.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

We are all ghosts, 2018. Digital image.

Teatro del Progreso (Theater of Progress), 2018. Installation view. Sea container and fluorescents lamps.

Progress Theater

Esta obra evoca al primer teatro de la ciudad de Monterrey, el Teatro del Progreso, que abrió sus puertas el 8 de septiembre de 1857, en pleno centro de la ciudad, y que fue el primer espacio en el país en celebrar un evento público con alumbrado eléctrico, un baile septiembre de 1882.

El Teatro del Progreso sufrió varios accidentes y transformaciones, pero en su última forma, con el nombre del famoso Cine Elizondo fue destruido para construir la Macroplaza en 1982, ese gran proyecto arrasó con una gran parte del centro de la ciudad para construir una gran plancha de concreto y que destruyó la memoria histórica de las casas más antiguas de la ciudad.

Utilizando un montaje de luz eléctrica con 70 lámparas fluorescentes dentro de un contenedor marítimo, esta pieza recordó aquel baile de septiembre de 1882, presentando el espíritu del Teatro del Progreso como una presencia fantasmagórica, a escasos metros de su ubicación original. Se invitó a los espectadores a formar parte de la historia y destrucción de la ciudad para hacerse retratos dentro del contenedor, como actores, fantasmagóricos también, de ese gran teatro que ha sido el progreso en la ciudad de Monterrey.