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The Imaginary Monument of Askeaton (El monumento imaginario de Askeaton) / 2011
Fotografía a color. / C-Print
/ 120 x 180 cm
TEXTOS

Fotografías de estructuras escultóricas, construidas en escenarios significativos.  Basadas en la idea psicoanalítica de “Sinthome”, construcción artificial de sentido como una invasión de goce personal sobre la realidad. Las estructuras son los residuos imaginarios de un espacio específico.

Esta estructura fue construida en el pueblo de Askeaton en la costa oeste de Irlanda. “Como modelo para una serie de viajes en el pueblo y sus campos vecinos, Ruiz consideró la fabula y lamento de Sweeney, un antiguo rey irlandés, quien fue convertido por una maldición en mitad hombre, mitad pájaro, destinado a errar para siempre por las tierras del país. Pasó su vida saltando de lugar en lugar, loco y en exilio, lamentándose y componiendo versos mientras viajaba. En una resurrección del mito, Ruiz viajó alrededor del oeste de Limerick por dos semanas, moviendo su cámara por calles, campos, patios y dentro de un fuerte mágico de duendes, con una dirección escabrosa y surreal. Sus caminatas lo llevaron a encontrar el proverbial “camino a ningún sitio”,  una carretera de asfalto de una milla de largo, construida para un parque industrial irrealizado, que termina abruptamente en un campo. Una noche Ruiz construyó una escultura en tal sitio con una variedad de objetos encontrados. Formalmente parecido a “un árbol, en un camino en el campo, de noche”, la pieza de Ruiz evocaba un lugar para que Sweeney finalmente se posara y descansara.” Michele Horrigan.

Photographs of ephemeral sculpture-like structures, built in significative settings.  Based in the psychoanalytic idea of the “sinthome”, an artificial construction of meaning as an invasion of personal jouissance over reality. The structures are the imaginary leftovers of a specific space.

This structure was built in the Irish west coast town of Askeaton. “As a model for a series of nocturnal trips in the town and the surrounding countryside, Ruiz considered the fable and lament of Sweeney, an ancient Irish King who was cursed to be half man, half bird, forever to roam throughout the land. He spent his life leaping from place to place, mad and exiled, lamenting and composing verse as he travelled. In a resuscitation of the myth, Ruiz journeyed around West Limerick for two weeks, his camera moving amongst streets, fields, yards and inside an ancient ring fort with an eerie, often surreal direction. His wanderings led him to find the proverbial road to nowhere, a mile-long tarmacadam lane built for an unrealized industrial estate, ending abruptly into a field. One night Ruiz constructed a sculpture there with a variety of found objects. Formally akin to a tree, upon a countryside road and in the evening, Ruiz’ piece evoked a place for Sweeney to finally perch and rest.” Michele Horrigan.